domingo, 20 de mayo de 2012

Capítulo 5

Pues como siempre me equivocaba pero no me dí cuenta hasta más adelante. Cuando era pequeña, siempre había tenido curiosidad por saber si había algo en el fondo del Támesis. Ahora que miraba por la ventana no veía nada y si hubiera sido pequeña me hubiera fascinado, pero ahora estaba más bien asustada.
Llegamos a una especie de guarida. Era extraño, pero allí no había nada de agua. Abrí la puerta y de repente, el "taxi" desapareció.
Entré y allí había varias personas preocupadas. Todas eran de mi edad o un año mayor que yo.
- Hola.- dije. En ese momento me maldije yo misma por haberlo dicho en un momento como ese. Pero era la simpatía la que siempre me traicionaba.
- Así que te llegó bien el mensaje. -dijo el chico más mayor que había allí.
- ¿Qué mensaje? ¿Este?. -dije sacando el papel que tenía en mi bolsillo desde que me lo había dado aquel robot.
Se lo dí al chico la verdad es que parecía muy majo. De pronto una chica se acercó a mí.
- Hola. Me llamo Trapuak. ¿Y tú?.
"Qu nombre más raro". -pensé. "Pero parece muy maja. Seguro que me ayudará..."
Y en ese momento mis pensamientos se vieron interrumpidos por la voz de un chico.
- Ven siéntate. Te lo explicaremos todo.