Cuando dijeron que había que investigar el por qué no me acordaba de como era el mundo antes, me asusté un poco pero no pensé mucho en eso. Me llevaron a un pequeño cuarto donde iba a dormir yo. Todos se fueron y me dejaron sola para que pensara y me tranquilizara un poco antes de llevar a cabo el plan. Solo hubo una chica que se quedó conmigo a hablar.
- ¿Como es que no recuerdas nada de como era antes?
- Sí, es raro para vosotros, pero para mí no.
De repente, me preguntó algo que me hizo sospechar de ella.
- ¿Como has llegado hasta aquí?
Me lo podría haber preguntado cualquiera de los que estaban allí, de hecho me lo habían preguntado, pero lo extraño era que cuando se lo había explicado a todos ella también estaba.
- Prefiero no hablar de ello. ¿Te importaría dejarme sola?
- Sí claro. Por cierto, me llamo Viankra.
No le contesté porque la verdad es que no me caía muy bien y estaba muy cansada. Pero en vez de acostarme y descansar me levanté y la seguí.
Llegó hasta una habitación que estaba al final del pasillo. Allí se encontró con otra chica que estaba en la mesa en la que me habían contado su plan.
- No quiere decir nada de como ha llegado hasta aquí. Se niega.- dijo.
- Hay que avisar a nuestra gente del plan que pretenden llevar a cabo contra nosotros. Se creen que nos van a derrotar. Ingenuos.
Tenía que hacer algo pronto antes de que nos descubrieran.