jueves, 5 de abril de 2012

Capítulo 3

Era la hora de la salida y tenía que hacer algo rápido. Vi a mi mejor amiga, pero no pude hablar con ella, pues solo dejaban media hora para coger un "taxi" (si es que es le podía llamar así) o caminar hasta casa y encerrarse hasta el día siguiente. No tenía dinero y para caminar hasta Liverpool se necesitaba mucho y... ¡no podía! Algo se acercó hasta mi y me dio una carta. Era un robot pero no comprendía por qué no me había cogido. Abrí la carta que decía:
"Si has recibido esta carta es porque nuestro robot te ha encontrado huyendo y estás en nuestra misma situación. Te estarás preguntando por qué ese robot no te ha hecho nada. Verás, lo hemos programado nosotros para que nos ayude. Estamos en la ciudad en la que vives. Tan solo dirígete a lo que una vez fue Westminster Street. Te recogerá un "taxi" de color azul y negro; no te montes en ningún otro, pues te estará esperando. Él te llevará hasta nosotros..." La carta seguía pero le faltaba un trozo. Vale. Ahora sí que no entendía nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario